“En la rotonda, gire a la derecha, primera salida”- dijo Sonia, la voz femenina y castellana del GPS.
Y él, harto de obedecer a su suegra, a su santa, a sus hijos, a su jefe, al ayuntamiento, al gobierno autónomo, al central y a la comunidad europea…en un gesto de suprema rebeldía, giró en la tercera salida, a la izquierda.
- De la vuelta cuando pueda, ordenó con autoridad la citada Sonia.
- Jódete, puta! fue todo lo que se atrevió a decir antes de dirigir el coche hacia aquella casa en donde tenía que recoger al niño de la fiesta de cumpleaños.


Tengo 29 años y me fue muy dificil superarme, pero hoy creo que tengo un objetivo y un fin para luchar, en verdad es penoso que los jovenes hagan cosas estupidas y a eso le llamen rebeldia, nunca tube que hacerme el lastimado por la sociedad para sobresalir y justicar mis estupideces.