La joven ejecutiva avanzó con paso firme y decidido al despacho de su inmediato superior.
-Sintiéndolo mucho Alvaro, no puedo hacer lo que me pides, eso supondría enfrentarme a Andrés…
- Mira, déjame tu a Andrés, y haz ese informe de una puñetera vez..
- Si claro, luego tú y el os vais de copas, habláis de futbol y de vuestros líos de faldas, os reconcialiais…y a pagarla con vuestros subordinados, como yo…
- ¡No seas pueril María! ¡Y haz el favor de redactar el puto informe de una vez!
Por la tarde, ya en casa, María no hace más que darle vueltas en su cabeza a la última conversación tenida con su jefe. Como brillante licenciada en ciencias económicas y empresariales, joven sobradamentepreparada y masterizada, sabe bien el lío en que está medida. Las últimas tablas de riesgo combinado de activos bursátiles auguran un pésimo futuro para las inversiones realizadas desde su Departamento, como ya avisó en su día. Corregir al mono alfa de la manada es una mala práctica, más aún si lo hace una hembra de la especie humana ante el regocijo de otro macho beta. Y como no puede dejar de darle vueltas, exterioriza su privacidad en la cena con sus íntimas amigas del exilio madrileño:
- ¿Que quiere decir pueril?. Todas callan: Maricarmen, opositora de abogada del estado, Lola, economista como ella, Isabel, conservadora del patrimonio artístico. Todas menos Julia, auditora:
- ¡Creo que significa cerda!
Al día siguiente, nada más llegar a su trabajo, María se dirige de nuevo al despacho de su jefe:
- ¿Te pasa algo conmigo, Alvaro?
- ¿A mi?. ¡Nada!…¿Has hecho el informe?
- ¡Pues deja de tratarme así, además….ya sabes mi opinión al respecto, tú eres el que debe firmarlo!
- ¡Vamos María, no seas tan díscola!
Y de nuevo, en la siguiente cena, la auditora se explaya de nuevo ante sus ignorantes amigas:
- Díscola, díscola...creo que significa que eres muy fría.
Y María vuelve a su casa preguntándose porqué demonios su jefe la considera una mujer lejana, inafectiva, sin sentimientos…
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Desgraciadamente no es un cuento. Es una anécdota real que demuestra el analfabetismo funcional de nuestros jóvenes universitarios. El grupo de chicas a las que le ocurrió pertenece a lo que podríamos llamar “la elite profesional” del pais, vamos, pa que me entiendas, que las tias eran listas con cojones…
No hay ideas sin palabras, así que, si quieres tener de las primeras, cultiva a éstas últimas.

Mira que eres díscolo…
¿Qué se puede esperar de un país más preocupado de ministerios fantasma (igualdad…) que de la educación?
Y, siempre he tenido la gran duda, los culpables de ese analfabetismo son…?
La política de educación por permitir analfabetismo funcional en la supuesta elite?
Los padres por no preocuparse en dar realmente educación?
Los propios sujetos por la dejadez?
Cortitas de léxico las mozas de tu historia, pardiez!
Yo me encontré con una compañera con dos carreras (no técnicas y una de ellas Magisterio) que tardó horas en descubrir mi irónica mentira al responderle
-”En la provincia de Soria” ante su pregunta de
-”¿Dónde está Almadraba?” mientras, en el cartel de un mesón, leía “Anchoas de almadraba”.
Supongo que la ausencia de litoral marino en Soria fue lo que provocó en ella el descubrimiento de lo poco que soy de fiar.
No obstante hoy en día relativizo mucho esas añoranzas que algunos, con similares canas a las mías, expresan sobre aquella educación memorística que nos dieron. La lista de los reyes godos, los afluentes del Duero por la derecha y los “tropecientos palabros latinos” que se inventaron Linneo y sus colegas no me han servido para mucho en mi desempeño vital y profesional. Si acaso para algún crucigrama y ya ni eso, pues hace tiempo que me pasé a los sodokus.
Enhorabuena por tu blog. Agradezco a YORIENTO su descubrimiento. Seguro que me va a merecer la pena darme una vuelta, de vez en cuando, para leer tus entradas y comentarios. Saludos.
Hombre, ¡cuesta creer que eso sea una anécdota con alguna base real!… Ir a una cena a preguntar lo que significa díscolo, o pueril… Si fueran jerga, pero son palabras con historia que están en cualquier diccionario, ¿no? Y no me parece tan grave la pobreza léxica, como la forma de suplirla…, independientemente de que vamos, hace ya mucho tiempo, camino de tontos cultos y especímenes similares.
Un saludo
hombre, estoy con Alejandro: esto ¿real? al final has dicho que eran tías con cojones ¿eran tíos o tías con cojones? por el tono con que lo dices ¡con muchos cojones! ¿crees que esto significa que el tamaño de los cojones es directamente proporcional a la escasez de vocabulario?
perpleja estoy…
Alejandro, lánika….os aseguro que la anécdota es absolutamente verídica: le ocurrió a alguien cercano.
l´anika, lo de “listas con cojones” hace referencia exclusivamente al tamaño…de su cociente intelectual, vamos a que eran “mu” listas y sobradamente preparadas.
Comprendo que te lies con el uso de la palabra cojones, dado que es un vocablo polisémico: Para que te aclares con eso de las glándulas masculinas y el uso del castellano común, te adjunto un texto que hace años circula por la red:
Un ejemplo de la riqueza del castellano es el número de acepciones de una simple palabra, como puede ser la muy conocida y frecuentemente utilizada,que hace referencia a los atributos masculinos: cojones.
Si va acompañado de un numeral tiene significados distintos, según el número utilizado. Así, uno significa caro o costoso (valía un cojón), dos significa valentía (tiene dos cojones), 3 significa desprecio ( me importa 3 cojones), un número muy grande y par significa dificultad (lograrlo mecostó 100 pare de cojones).
El verbo cambia el significado. Tener significa valentía (aquella persona tiene cojones), aunque en admiración puede indicar sorpresa (¡Tiene cojones!); poner expresa un reto, especialmente si se pone en algunos lugares (puso los cojones sobre la mesa). Se los utiliza para apostar (me corto los cojones) o para amenazar (te corto los cojones).
El tiempo del verbo utilizado cambia el significado de la frase. El presente indica molestia o hastío (Me toca los cojones); el reflexivo significa vagancia (se toca los cojones), pero el imperativo significa sorpresa (¡tócate los cojones!).
Los prefijos y sufijos modulan su significado; a- expresa miedo (acojonado); des- significa reirse (descojonarse), -udo significa perfección (cojonudo), pero -azo se refiere a la indolencia o abulia (cojonazos). – las preposiciones matizan la expresión: de significa éxito (me salió de cojones) o cantidad (hacía un frío de cojones); por expresa voluntariedad (lo haré por cojones), pero con indica valor (era un hombre con cojones) y sin la cobardía (era un hombre sin cojones).
El color, la forma o la simple textura o tamaño aportan significado. El color violeta expresa frío (tengo los cojones morados); la forma, el cansancio (tenía los cojones cuadrados); pero el desgaste implica experiencia (tenía los cojones pelados de repetirlo). – son importantes el tamaño y la posición (tenía dos cojones grandes y bien plantados); sin embargo hay un tamaño máximo que no puede superarse (tiene los cojones como el caballo del Cid); porque indica torpeza o vagancia (le cuelgan, se los pisa, se sienta sobre ellos e incluso necesita una carretilla para llevarlos).
La interjección ¡cojones! significa sorpresa y cuando se halla perplejo los solicita (¡manda cojones!). En ese lugar reside la voluntad y de allí surgen las órdenes (me sale de los cojones).
En resúmen, será difícil encontrar una palabra en castellano o en otros idiomas con mayor número de acepciones.
pues que no me lo puedo creer. quizá es porque el texto es como una dramatización un poco exagerada ¿no? y al hilo de tu documento: ¡vaya cojones que tiene el “algo cercano” que deja así de tirada a su ¿novia? ¿prima? ¿amiga? ¿compañera de trabajo?! bien, es un país libre (dicen).
benjumea, vengo siguiendo a yoriento (le leo hace poco, me gusta) y me he atrevido a participar de esta forma algo insolente en tu blog.
en este minuto exacto de mi vida me siento tan libre y eso me hace tan poderosa que creo poder decir cualquier cosa sin temor a nada (pero oye, de eso vosotros no tenéis la culpa). adelante con la incorrección política que prometes, me asomaré a buscarla. hasta otra!
Bienvenida l’ anika sientete como en casa…y que quieres que te diga, no pude intervenir para evitar que esa persona cercana demostrase su incultura. Me contaron la anécdota una vez transcurrida…
Benjumea, ¿me permitiría poner su grandioso comentario sobre las distintas acepciones de “cojones” en mi miniblog, con su correspondiente enlace a su blog?
Es que me has encandilado con esa parrafada, maravillada me hallo jajajaja xD
Con el texto de los cojones puedes hacer lo que te plazca, malia, dado que como te indico, es un texto que circula por la red hace muchos años, de autoría desconocida. De hecho, yo lo leí por primera vez a principios de los 80 en un ordenador monocromo (fósforo verde) sin pantalla gráfica, cuando acababa de empezar Internet y nos pusieron la conexión a la misma para el correo electrónico. ¡Ni siquiera existían los navegadores ni páginas webs!. Había unas cosas que se llamaban (y se llaman, creo que siguen existiendo) “lectores de noticias”, algo parecido a los foros. Pues bien, en uno de esos “foros” que era de los estudiantes y becarios españoles en el extranjero, un tipo que hacía su tesis en una universidad norteamericana, colgó esta brillante parrafada.
Mucho después, la gente atribuyó este texto a Arturo Pérez Reverte, que, como yo, lo colgó de su blog, avisando de que no era de el.